Es de bien nacido ser agradecido
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
A cada santo su vela
La tercera es la vencida"
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
A donde va encuentra un problema
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Indio comido indio ido.
Hijo casado, vecino airado.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Aguas de Abril, vengan mil.
Aire de Levante, agua delante.
Hijo de gato caza ratón.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Cada uno habla como quien es.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Desde Los Santos a San Andrés, buena sementera es.
De vaca vieja, novilla brava.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
El amor no respeta a nadie
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
El vino es la leche de los viejos.
Es tiempo de vacas flacas
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
A buen puerto vas por agua.
Dichosos los ojos que te ven.