Cada pardal a su espigal.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Camino malo se anda ligero.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Viejos los cerros y reverdecen
La zorra no se anda a grillos.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Tres al saco y el saco en tierra.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Mucha carne para tan poco Gato.
Viento del solano, agua en la mano.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Agua y sol, tiempo de requesón.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Donde hay yeguas, potros nacen.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Jugarse hasta la camisa.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Yo solo lo hago en mi moto.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Búho que come, o muere.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
En invierno y verano la capa en la mano.
Asno con hambre, cardos come.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
El movimiento se demuestra andando.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).