Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
La manda del bueno no es de perder.
Entre pillos anda el juego.
De hora en hora, Dios mejora.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Buscarle la quinta pata al gato.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Calienta más el amor que mil fuegos
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
El hambre arroja al lobo al bosque.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Le dijo la sartén al cazo.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
No hay que pedirle peras al olmo.
Jodido pero contento.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Lección dormida, lección aprendida.
De lo bendito, poquito.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Pronto y bien no hay quien.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
El que ríe el último, ríe mejor.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
Amar y saber, todo no puede ser.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Comida hecha, amistad deshecha.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Oveja de todos, cómenla lobos.