Gente de montaña, gente de maña.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
Los golpes hacen silencio.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Espéjate para que veas cómo eres.
Las cosas de palacio van despacio.
El que llora su mal, no lo remedia
Freír todo el arenque para comer las huevas
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Hay ropa tendida.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
A ese andar, llévalos mi baca.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Amores de lejos no son parejos.
Gato gordo, honra su casa.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Zumo de limón, zumo de bendición.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
El aburrimiento es una desgracia
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
A buey viejo, pasto tierno.
Los celos son el amor propio de la carne
No hay que conejear sin perros.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Mejor solo que mal acompañao.
Hablando se entiende la gente.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
No hay hombre sin hombres.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.