Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Te quiero Andrés, por el interés.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Del ocio nace el feo negocio.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Quien solo vive, solo muere.
Nadie da nada a cambio de nada.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Mal duerme quien penas tiene.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Culo veo, culo quiero.
A brutos da el juego.
Si amas algo, déjalo libre. Si regresa es tuyo.
La pisada del amo, el mejor abono.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
En abril, va la vieja a veril.
Cada villa, su maravilla.
Cada hombre deja sus huellas.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Madurar viche.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
La letra, con sangre entra.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
El que guarda siempre encuentra.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.