El empezar es el comienzo del acabar.
Cual andamos, tal medramos.
El que nace chicharra, muere cantando.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Hacer agua los dientes.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Poco dinero, poco sermón.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Agrandado como alpargata de pichi.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Hacer de tripas corazón.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Llegar al humo de las velas.
A quien presta nada le resta.
Mujer muerte, siete a la puerta.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
De tal palo tal astilla.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
A confesión de parte relevo de prueba.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Renegad de viejo que no adivina.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
A tal señor, tal honor.
Nadie toma lo que no le dan.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
La mejor de todas las mujeres, es la que gusta a todos los hombres.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Dar una de cal y otra de arena.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.