Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
La amistad que nace del amor es mejor que el amor mismo
Más ordinario que un moco en una corbata.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Al roto, patadas y porotos.
Mujer refranes, muller puñetera.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Necio que calla por sabio que pasa.
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
El que mucho corre, pronto para.
Su ladrido es peor que un mordisco
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Nadie envejece a la mesa.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
Gana poco, pero gana siempre.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Quien lee y escribe no pide pan.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
En arca de avariento, el diablo yace dentro.