Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
A donde te duele, ahí te daré.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Más peligroso que chocolate crudo.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Buscar los tres pies al gato.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Nadie querría para sí.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Bien canta Marta después de harta.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Padre diestro, el mejor maestro.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
El Rey reina, más no gobierna.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Nacer de pie.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
No hay boda sin tornaboda.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
A la mujer casada, el marido le basta.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Madre es la que cría, no la que pare.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.