Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Para su madre no hay hijo feo.
Antes es Dios que los santos.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Me importa un bledo.
Un día menos, una arruga más.
A cada santo su vela
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Para el postrero no hay cuchara.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
El vino no tiene vergüenza.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Gozo que no se comunica, se achica.
Se oye mal pero descansa el animal.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
El borracho, de nada tiene empacho.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Buen corazón vence mala andanza.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Abril llovedero, llena el granero.
La música calma a las fieras.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Quien mucho da mucho recibe.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.