El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
El que se fue a León perdio su sillón.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
No dar pie con bola.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
A dineros dados, brazos quebrados.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
A la bota, darla el beso después del queso.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Que la haga el que la deshizo.
Los bellos caminos no llevan lejos.
La mano perezosa, pobre es.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Nunca con menores, entables amores.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Calles mojadas, cajón seco.
Para el avaro, todo es caro.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Remo corto, barca pequeña.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Antes di que digan.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.