Dios no desampara a sus hijos.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
El que no te conozca, que te compre.
Las apariencias engañan.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
El amor no se oxida
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
La mala costurera, larga la hebra.
Invierno frío, verano caluroso.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
Buena ventura solo con otra dura.
En casa pobre, pocos cuentos.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Piedra que rueda no hace montón.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Como suena a copla, tu me la soplas.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Los refranes no engañan a nadie.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
La risa abunda en la boca de los tontos.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
En el camino se enderezan las cargas.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Cuando dude, no saludes.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Ante la duda, la Charly.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.