Obras caritativas, esas son mis misas.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
No se puede servir a dos señores.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Quien hizo una...hace dos
Primero es Dios que todos los santos.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
El que bien vive, harto letrado es.
La cama guarda la fama.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Son nones y no llegan a tres.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
A buen bocado, buen grito.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Perros raspan, pero la caravana passa.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Casa revuelta, huéspedes espera.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
De poniente, ni viento ni gente.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Manos blancas no ofenden.
Del lobo un pelo.
No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Tan puta es el que las da como el que las toma.