Felicidad de hoy, dolor de mañana
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Quien mocos envía, babas espera.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Día que pasa, día que no, día perdido.
A fuerza de villano, hierro en mano.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Nadie se meta donde no le llaman.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
En el medio está la virtud.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Humano es el errar y divino el perdonar.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Más raro que perro verde
El llanto es el privilegio del hombre.
Parecer uña y carne.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
En casa llena el loco no se apena.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Bien casada, o bien quedada.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Quitar la leña debajo de la caldera.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.