Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Más corre un galgo que un podenco.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Hacer algo de cayetano.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Calles y callejas tienen orejas.
Al amo comerle y no verle.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Decir bien y obrar mejor.
Quien no tiene quiere más.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Le puso el dedo en la llaga.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Labrador lunero, no llena el granero.
Te conozco, pajarito.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
El pobre es un extranjero en su país.
La curiosidad mató al gato.
Que tienen que ver los cojones para comer trigo.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Me dejó como la guayabera.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
El que más chifle, capador.
El que mucho promete, poco cumple.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Escritura es buena memoria.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
El que está a las duras, está a las maduras.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).