Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Hacer buenas (o malas) migas.
Guagua que llora mama.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Chilla más que un camionao é pollos.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
El oficio hace maestro.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Gallina que canta ha puesto un huevo
Bien gobernar y no mucho bailar.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
La Cruz, la viña reluz.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
El que canta, sus males espanta.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Lo bello es difícil.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
Maestro, El se puede comer la regla.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato