A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Otro gallo le cantara.
Mano lavada, salud bien guardada.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Despacio, que llevo prisa.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Esto es el pan nuestro de cada día.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Más vale maña que fuerza.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Dios aprieta pero no ahoga.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
El buen alimento cría entendimiento.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
La mala no es la herramienta, sino el obrero.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Echando a perder se aprende.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Vale más el que sabe más.
Saber uno los bueyes con que ara.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
¿Usted qué come que adivina?
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.