Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
La Luna no es de queso ni se come con melao.
A la hija, tápala la rendija.
Educación y pesetas, educación completa.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Cabeza grande, talento chico.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Quien pregunta, no yerra.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
Si no sobra es que falta.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Callar como puta tuerta.
Le dan la mano y se toma el pie.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
De la risa al duelo un pelo.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Viendo al payaso, soltando la risa.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Callen barbas y hablen cartas.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Tanto le alabas que nunca acabas.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
El aburrimiento es el mejor enfermero
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
A más beber, menos comer.