Lobos de la misma camada.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Breve habla el que es prudente.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Las boñigas de los caballos no son higos
La duda es la llave del conocimiento.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
El hábito es una camisa de hierro.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Mucho sabe quien callar sabe.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Penas amargas, son menos largas.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
A comida de olido, pago de sonido.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Dinero de canto, se va rodando.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
El interés tiene pies y yo también.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Lo que ha de ser, va siendo.
La soga, tras el caldero.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
El que porfía mata venado.