A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Ningún perro lamiendo engorda.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
No saber de la misa la media.
Quien no sabe, no vale nada.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
El hogar del Ingles es su castillo.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
Sabio en latín y tonto en castellano.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Según es el pájaro así es el nido.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
A la puta, el hijo la saca de duda.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Entre col y col, lechuga.
La comprensión siempre llega más tarde.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Matanga dijo la changa.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
El trompo mientras más lo lían más baila.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Lo comido por lo servido.
Al asno no pidas lana.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
El gañán y el gallo, de un año.