Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
De lo que no sabes, no hables.
Cabeza loca, la pierde su boca.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
El que quiere besar, busca la boca.
En almoneda, ten la boca queda.
El hablar bien, poco cuesta.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Boca que no habla, Dios no la oye.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Tragando aunque sea saliva.
El que tiene boca, se equivoca.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
A diente cogen la liebre.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Cabello luengo y corto el seso.
Gozo que no se comunica, se achica.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
La mejor palabra es la que no se dice.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Boca de miel y manos de hiel.
Aire gallego, escoba del cielo.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Hablando se entiende la gente.
Mala boca, peces coma.