El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
De mala vid, mal sarmiento.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
El trabajo del lino no es fino.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Palabras blandas te pondrán en andas.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
A buen bocado, buen grito.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Son como uña y mugre.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
A chica boca, chica sopa.
Es más puntual que un ingles.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Antes de hablar, pensar.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Tierra de roza y coño de moza.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
La impureza, pesa.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Hebra larga, costurera corta.
La sangre, pesa más que el agua.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
El corazón no sabe mentir
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
A barba, ni tapia, ni zarza.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.