Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Barba a barba, vergüenza se cata.
El vino no tiene vergüenza.
Honra merece el que a los suyos se parece.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Confesión hecha, penitencia espera.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Pobreza, víspera de vileza.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
A la pereza persigue la pobreza.
Necio que calla por sabio que pasa.
La confianza da asco
Breve habla el que es prudente.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Nobleza obliga.
De pequeños principios resultan grandes fines.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Nada es bello excepto la verdad
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Alabanza propia es vituperio.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
A barba moza, vergüenza poca.