Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Donde hay confianza, da asco.
La suerte la pintan calva.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Dios castiga sin dar voces.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Necio es quien con necios anda.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
El que mal vive, poco vive.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
De ensalada, dos bocados y dejada.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Hablar poquito, y mear clarito.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
La barba no hace al filósofo
Dios consiente, pero no siempre.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
El movimiento se demuestra andando.
La intención hace la acción
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
No hay mal que por bien no venga.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Vale más ser ralos que calvos.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Nadie se ha pelado por pedir.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Bastante colabora quien no entorpece.
Quien mucho desea, mucho teme.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Calumnia, que algo queda.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.