De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
A quien vela, todo se le revela.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
No lo hurta, lo hereda.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Todo en la vida tiene su medida.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Para sabio Salomón.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
A la gente alegre el cielo la ayuda
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Al hombre de rejo, vino recio.
El que guarda, halla.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Pan tierno, casa con empeño.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
El yerro encelado, medio perdonado.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
No dejar títere con cabeza.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
La lealtad se paga.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Palabras sin obras, barato se venden.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
El ingenio obvia dificultades,.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.