No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
La gloria del amante es la persona amada.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Una buena acción es la mejor oración.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Hombre casado, burro domado.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Más fea que un carro por debajo.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Lo poco es poco, pero nada es menos.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
La alegría es gemela
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Quien mucho da mucho recibe.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
La abundancia mata la gana.
No hay otra felicidad que la paz interior.
El inferior paga las culpas del superior.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
A confite de monja pan de azúcar.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
Cuanto más haces, menos mereces.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.