Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
El mal de tonto, no tiene cura.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
El que las hace, las imagina.
El éxito es la realización progresiva de un sueño.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Ave por ave, el carnero si volare.
El mal llama al mal.
El flojo trabaja doble.
Buena es la regla, si la regla es buena.
A la hija casada sálennos yernos.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Más dañado que agua de florero.
Julio, lo verde y lo maduro.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
El que más come, menos come.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
El tonel vacío mete más ruido.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
La gotera cava la piedra.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
Quien la haga que la pague.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Males comunicados, son aliviados.
Matar un tigre.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Como se vive, se muere.
El vino, comido mejor que bebido.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
El pez muere por su propia boca.