Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Oír campanas y no saber dónde.
Molino que no muele, algo le duele.
Sobre mojado, llueve.
Hasta que es padecido, el mal no es conocido.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
El diente de la cabra menos come que daña.
Ni se si halaga, ni se si amaga.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
La blancura de la nieve hace al cisne negro.
Año de brevas, nunca lo veas.
Suelo mojado, cajón seco.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Casa y potro, que lo haga otro.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Cada uno dice quién es.
Más vale ser una mal realizador, que un magnífico ideador.
El que las sabe, las tañe.
A buey viejo, no le cates abrigo.
El que no asegunda no es buen labrador.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
La que da beso da d'eso.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.