Hierba segada, buen sol espera.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
Moza franca, bien juega el anca.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
El hambre es muy mala consejera.
Hasta el rabo, todo es toro.
Perro ladrador, poco mordedor.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Obras caritativas, esas son mis misas.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
El amor de lejos, es para los pendejos.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
El ojo del amo engorda el ganado.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Para que el botón sea cabal, hay que medirle el ojal.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Cada balanza tiene su contrapeso.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
Gastar poco y comer bien, no puede ser.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Que cada sacristán doble por su difunto.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Más vale puta moza que puta jubilada.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Hijos y mujer añaden menester.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.