Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
A la fuerza, ni la comida es buena.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
Usted no enseña a una jirafa a correr.
La vida no es senda de rosas.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Al que le pique, que se rasque.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
El que jura miente.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Deja la h de ayer para hoy.
Los compañeros de cama se escogen de día
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Ama como el lobo ama a la oveja
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Es mejor ser el enemigo de una buena persona que el amigo de una mala.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
A quien le dan pan que no coma.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Con pan y vino, se anda el camino.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
El que con cojos anda se llama bastón.
No es lo mismo predicar que dar cargas de trigo.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Para el postrero no hay cuchara.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
El que está a las duras, está a las maduras.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.