Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Ladran, pues cabalgo.
El que busca, encuentra.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
El cantar, alegra el trabajar.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Antes que el deber está el beber.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Cada cual es hijo de sus obras.
Más fácil es caerse que levantarse.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
Por un grano no se desgrana la mazorca.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
El amor enseña a los asnos a bailar
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
La noche para pensar, el día para obrar.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Quien escucha, su mal oye.
Para su madre no hay hijo feo.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Primero es la camisa que el sayo.
A mala venta, mala cuenta.
Ir de capa caída.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Zumo de limón, zumo de bendición.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
Hay que cortar por lo sano.