Aprendiz de todo, oficial de nada.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Juntos en las duras y en las maduras.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Más feliz que marica con dos culos.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Cada uno con su humo.
Sigue los impulsos de tu corazón
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Hay que tomar el toro por las astas.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
El mono vestido de seda mono se queda
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Para hacer la guerra se necesita arroz; para la paz tambien se necesita arroz.
El que llega tarde, no bebe caldo
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Idos y muertos, olvidados presto.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
La muerte a nadie perdona.
Nada creas, sino lo que veas.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.