La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
Qué satisfacción estar enamorado
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
No hay alegría sin aflicción.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Buena vida, padre y madre olvida.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Más se logra con amor que con dolor.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Hay desgracias con suerte.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Buena es la costumbre en el bien.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Llegar y besar, suerte es singular.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Hasta el final nadie es dichoso.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Dichosos los ojos que te ven.