A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Amor nunca dice basta.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Igual con igual va bien cada cual.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Los difuntos, todos juntos.
A la larga, lo más dulce amarga.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Más vale tuerta que muerta.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
La lujuria nunca duerme.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
A donde va encuentra un problema
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Vino y amores, de viejo los mejores.
La verguenza es último que se piedre.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
El que con locura nace, con ella yace.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
De dolor, nadie murió.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.