Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
La lluvia no se queda en el cielo.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Padre diestro, el mejor maestro.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
La gente mala se muere de vejez.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Es mejor deber dinero y no favores.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Cuanto más violento es el amor, más violento es el dolor
La cortesía exige reciprocidad.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Torta en masa bien se pasa.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Los dioses ayudan al que trabaja
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Más vale ensalada que hambre.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Más vale oler a asno que a muerto.
De una espina, nace una rosa.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Al buen día, métele en casa.
Una vida inútil es una muerte prematura.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Si voy, con lo que te doy.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Año de hongos, año de nieve.
Gratis, hasta las puñaladas.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Mas vale una trucha en el caldero que un salmón en el mar.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.