Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Mal duerme quien penas tiene.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Gallina vieja da buen caldo.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Zumo de limón, zumo de bendición.
El corazón no habla, pero adivina.
¿Mirón y errarla?.
El mejor sol es el que calienta hoy
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
A casa nueva, puerta vieja.
El que fía o promete, en deudas se mete.
El que no tranza no avanza.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Buen alimento, mejor pensamiento.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
A ama gruñona, criada rezongona.
Lo bailado nadie me lo quita.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Hablar en plata blanca.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Esto es el pan nuestro de cada día.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
El mundo está vuelto al revés
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
El tiempo no perdona a nadie.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Mañana será otro día.
Hebra larga, costurera corta.
El mosquito de uno es el camello de otro.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
La oveja de muchos, el lobo la come.