Con maña, caza a la mosca la araña.
A enemigo que huye, puente de plata.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
A los tuyos, con razón o sin ella.
El que vende un caballo es porque patea.
Tiempo que se va, no vuelve más.
A más servir, menos valer.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
A fullero viejo, flores nuevas.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Al agradecido, más de lo pedido.
La envidia es carcoma de los huesos.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Los problemas nunca vienen solos.
Echando a perder se aprende.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Donde hay leyes, hay trampas.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
No se puede servir a dos señores.
Jugarse hasta la camisa.
Gato gordo, honra su casa.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
La alegría todo mal espanta
Alabar y callar para medrar.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
La vecindad es fuente de amistad.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.