A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
El buen cirujano. opera temprano.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Lo que va viene.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Hacer la del humo.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Libros y años hacen al hombre sabio.
A casa de tu tía, más no cada día.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
El maestro sabe lo que hace.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
El que guarda siempre encuentra.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Necio que calla por sabio que pasa.
El dar y el tener, seso ha de menester.
A gran seca, gran mojada.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Lo que sea que suene.
A jugar y perder, pagar y callar.
Escucha el viento... que inspira
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
A manos frías, corazón ardiente.
El invierno es el infierno de los míseros
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
A la vejez, viruelas.