Al pez, una vez.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Con pedantes, ni un instante.
Amar y saber, todo no puede ser.
El viejo que se cura, cien años dura.
El que espera desespera.
Siempre que llovió, paró.
De noche madrugan los arrieros.
Un lago se forma gota a gota.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Agua en cesto se acaba presto.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Poco a poco llegaremos antes.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Ponerse la tapa en la cabeza
Mal reposa la vida dudosa.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Boda y cofradía, no es para cada día.
Esto es el pan nuestro de cada día.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
A más años, más desengaños.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Quiéreme poco pero continúa
Del dicho al hecho hay largo trecho.
De enero a enero, el dinero es del banquero.