La zagala y el garzón, para en uno son.
Primero es la camisa que el sayo.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
El que rompe viejo, paga nuevo.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
La fantasía es la loca de la casa
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
A la hija de tu vecino, límpiale el moco y cásala con tu hijo.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Hacer enseña a hacer.
Buena ventura solo con otra dura.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
A tal casa, tal aldaba.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Estar armado hasta los dientes
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Más claro, agua.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El viejo que se cura, cien años dura.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
el fracaso es la madre del éxito.
Demasiada alegría es dolorosa