Abril llovedero, llena el granero.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Cada hombre deja sus huellas.
A brutos da el juego.
No hay viejo sin dolor.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
De tal palo tal astilla.
De buena semilla, buena cosecha.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
A quien espera, su bien llega.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Al ingrato con la punta del zapato.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Favor con favor se paga
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Que la haga el que la deshizo.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Mujer casada, casa quiere.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
El más fuerte teme a la muerte.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.