La fuerza mas grande del hombre radica en el corazón.
Los hijos son la riqueza del pobre.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Cada ollero alaba su puchero.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Más vale amante bandido que novio jodido.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
El que da, recibe.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Hijo de tigre: tigrillo.
La muerte, al pobre no se atreve.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Allega, allegador, para buen derramador.
Cada panadero blasona de sus panes.
O faja o caja.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.