Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
A gran solicitud, gran ingratitud.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Va como honda que lleva el diablo.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Darás con la cabeza en un pesebre.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
muero Marta, y muero Harta.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Dios consiente, pero no siempre.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Esposa mojada, esposa afortunada
El mejor premio es merecerlo.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Barbero, o loco o parlero.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Reniego de señora que todo lo llora.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.