El buey pace donde yace.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
El diablo está en los detalles.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
¿De que vas, Santo Tomas?
Todo gran amor no es posible sin pena.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Más sabe una suegra que las culebras.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Hijo de gata, ratones mata.
De mercader a ladrón, un escalón.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Primero son los presentes que los ausentes.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
A barba muerta, obligación cubierta.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Es más limpio que el cuello de un sacerdote.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
De todos modos, Juan te llamas.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Mal se conforma con el viejo la moza.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
En enero, enciende la abuela el brasero.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.