El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Compañía de dos, compañía de Dios.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Bien ora quien bien obra.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Pedir peras al olmo.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Dar es corazón, pedir es dolor
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Te quiero Andrés, por el interés.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
El que antes muere, antes lo entierran.
Qué bueno era Dios para labrador.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Desvestir un santo para vestir otro.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
A cabrón, cabrón y medio.
Quien tenga tiempo que no espere
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Enero, claro y heladero.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.