Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Al buen pagador no le duelen prendas.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Alli se puede comer por una peseta.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Al más charrán paga le dan.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Al pobre el sol se lo come.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
A mala venta, mala cuenta.
A más oro, menos reposo.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Andar y callar, eso es negociar.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Antes me muero que prestar dinero.
A padre avaro, hijo pródigo.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
A quien dan, no escoge.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
A quien mucho tiene, más le viene.
A quien no le sobra pan, no críe can.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Armas y dineros quieren buen dueño.