Del falso bien viene el auténtico mal
A más vivir, más sufrir.
Hierba segada, buen sol espera.
La medicina cura, la naturaleza sana.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
La vida mejora de hora en hora.
Una hora de contento, vale por ciento.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Donde se pace, que no donde se nace.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Ocurre en las mejores familias.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Suerte, y al toro.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Hijos casados, duelos doblados.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
A nadie le amarga un dulce.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Salud perdida, salud gemida.
La fuerza vence, la razón convence.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.