Perfecto solo Dios.
Nunca acaba el que nunca empieza.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
O la bebes o la derramas.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Nada puede dar quien nada tiene.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Pa' todo hay fetiche.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Mujer precavida vale por dos.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Es ley la que quiere el rey.
Gota a gota, la mar se agota.
Solo como Adán en el día de la madre
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
A fullero viejo, flores nuevas.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
La vida es una sorpresa continua
A la de amarillo, no es menester pedillo.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
La burla, para quien le gusta.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
El miedo guarda la viña.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.