Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Todo en la vida tiene su medida.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Primero son los presentes que los ausentes.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Mujer casada, casa quiere.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Fue sin querer...queriendo.
Humano es el errar y divino el perdonar.
El otoño de lo bello, es bello.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Cada gorrión tiene su corazón.
La verdad es de un solo color
Mujer que se queja, marido que peca
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Interés, cuánto vales.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Las novedades son la sal de la vida.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
El vino abre el camino.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
El tiempo lo arregla todo
Mata, que Dios perdona.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
La mucha tristeza sueño acarrea.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.