Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
A gran prisa, gran vagar.
Al amigo con su vicio.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
De la esperanza vive el cautivo.
Bailarines en cojos paran.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Calle mojada, caja cerrada.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
A tal casa, tal aldaba.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Abrojos, abren ojos.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Andarse por las ramas.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Donde se pace, que no donde se nace.
Compañía, ni con la cobija.
La cama guarda la fama.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Ser un mordedor de pilares
Pan tierno, casa con empeño.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Madre dispuesta, hija vaga.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.