Quien baila, de boda en boda se anda.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
El comedido sale jodido.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Lección dormida, lección aprendida.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
El flojo trabaja doble.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Casamiento malo, presto es concertado.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Cerrado a cal y canto.
Puerta de villa, puerta de vida.
Ligera de cascos.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Hacerse la boca agua.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Mal largo, muerte al cabo.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Bienes y males, a la cara salen.
Llave puesta, puerta abierta.
Ir de trapillo.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Esposa mojada, esposa afortunada